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domingo, 21 de febrero de 2016

París se quema, se quema París.







Barrio bohemio de París.






París se me va quemando
en mis sueños de estraperlo
mi negra, quieran los santos
que no lleguen los bomberos.

Se le ha puesto duro el mambo
y aunque el panorama es negro
no habrá lluvia en sus quebrantos
ni aunque revienten los cielos.

Veo arder sus vestiduras
mientras me pide socorro
sin que tiemble en mi la pena.

Amor, no te quepa duda,
no despertaré, ni loco,
hasta arrasar con su quema.






Mon dieu.

(Edith Piaf)

¡Dios mio! ¡Dios mio! ¡Dios mio!
Dejame un poco más a mi amante.
Un día, dos días, ocho días,
dejalo un poco más conmigo
El tiempo de adorarle,
de decirselo,
el tiempo de fabricar recuerdos.
¡Dios mio! ¡Oh sí...Dios mio!
Dejamelo,
para que llene un poco
mi vida...
¡Dios mio! ¡Dios mio! ¡Dios mio!
Dejame un poco más a mi amante.
Seis meses, tres meses, dos meses...

Dejamelo solamente
un mes...
El tiempo de comenzar
o de terminar,
el tiempo de iluminar o de sufrir.

¡Dios mío! ¡Dios mío! ¡Dios mío!
Aunque me equivoque
dejamelo un poco
aunque me equivoque
dejamelo más






5 comentarios:

  1. muy interpretativo
    pero mi opinión me la reservo
    con cada palabra imagine la escena

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  2. Jajaja, bienvenido Carlos, perdona que me ría, en el Tatuaje está permitido todo, incluso las opiniones en desacuerdo.

    Gracias por la visita y comentarios.

    Abrazo.

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  3. vi una guerra, que todo en llamas, y el relator, dueño del sueño; goza con lo sucedido, gente en llamas, pero se interpreta tan bello que parecen danzando, y más calor, más fuego; el dueño del sueño desea no despertar hasta que quede todo en ceniza y se acabe la danza macabra de cada persona...

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  4. Sí, es un poco la.idea, entre otras cosas. París es también el símbolo del amor para muchos amantes. En cierto modo digamos, quemamos, someto a quema al amor en este soneto. El poema viene del contrapunto del poemario "Sicario" con la poeta argentina Eva Lucía Armas.

    Gracias una vez más, Carlos. Lo dicho. Libertad absoluta para comentar. Quedas en tu casa.

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  5. Y sigue el contrapunto, Jonh, qué suerte tenemos de leerte y a Luz/Eva.
    ¡Aquí arde París!
    Un gran abrazo.

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