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lunes, 22 de agosto de 2016

Manual de un domador.








Y si un día cualquiera se detienen
los ruidos de tu pulso, fiera mía,
ya no tendrá sentido este uniforme
de cínico gendarme, ni esta filia
absurda por los látigos. Si lejos
de mí murieras, fiera, lo sabría
mi viejo corazón por la estocada.
Esa punzada oscura, esas esquirlas
intuitivas que impactan en el pecho
anunciando a la muerte y sus guerrillas.

Entonces yo tendría, fiera indómita,
que violentar la impronta de mi física
y presentar de súbito renuncia.

Qué más da si recurro en rebeldía
a la cicuta, al arte del balconing.
Dios no va a echarme en cara que yo elija
en desacato decretar el cierre,
porque Dios sabe, vida de mi vida,
no podré remontar fiera del alma.

Pero vivimos, fiera, y cada día
el circo exige en pago su "performance'.

Los dos sabemos bien, fiera bravía,
que tus zarpas de bestia ponzoñoza
no pretenden matar mis alegrías.
Lo tuyo, corazón, puro teatro
y lo mío la fe en la adrenalina
haciendo de carnaza ante tus fauces.

Yo te juro por Dios, que al quinto infierno
porque ya no nos queda otra salida
mandaría mi látigo y el circo
pues soy tu domador, fiera bravía.






Cada noche mi vida es para tí
como un juego cualquiera
y nada más,
porque a mí me atormenta
en el alma,
tu frialdad.

Yo quisiera saber si tu alma es igual
a la de cualquier mujer
porque a mí me atormenta
en el alma,
tu frialdad

Y sueño con gran pasión
que vives para mí
como yo vivo niña
por ti. 


Tu frialdad. (Triana)

9 comentarios:

  1. Menudo romance heroico te has marcado, amigo. Un buen domador, de fieras y de letras. Me gustó mucho y además con esa estupenda versión del clásico de Triana por esos dos monstruos.
    Un abrazo.

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    1. Arantxa, como va ese verano querida sombrerera, que gusto verte aquí en el tatuaje. Llevo algún tiempo sin hacer nada en poesía. Después de tanto tiempo me he decidido a traer este romence, na', pa' no perder la costumbre.

      Besos y muchas gracias por la visita.

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  2. Genial romance, Jonh.
    No cabe duda, también eres domador de estrofas y hasta fieras.
    Si, además, escucho el arte de Merce y la sensibilidad de Alboran, has cerrado el círculo.
    Me rindo. ! Qué grande eres!
    Abrazo.
    Mar

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    1. En ello estoy flamenca de mi alma, aquí estamos dando batalla a los versos. Eso que no falte, me alegran un montón tus visitas, que alegría, una andaluza de pura raza en el tatuaje, y encima poeta de altura.

      Besos y un abrazo.

      Mil gracias por tu apoyo, María.

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  3. Hay de fieras a fieras mi buen amigo. Unas muy violentas, jajaja. Qué buen poema, me ha gustado mucho.
    Abrazos.

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    1. Jajaja, querido amigo Gil, sólo voy a decir: hip hip urra para esos domadores, encantado de recibo tu visita, ed un placer hacer de anfitrión, de eso no te quepa duda.

      Nos leemos, compañero, porque yo gusto mucho de tu soltura y desparpajo frente al procesador.

      Un fuerte abrazo.

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  4. Sos una fiera de los versos, Cuba.
    Me encantó.
    Abrazo.

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  5. Pues tú eres una de las culpables de que yo padezca ahora esta fiebre incurable del verso (junto a todos mis hermanos Ultraversales) has estado conmigo cuando yo estaba solo ofreciéndome tu conocimiento, que es muy grande, y tu apoyo emocional, contra viento y marea. No sabes cuánto se agradece ese gesto en un lugar tan solitario y frío como la red.

    Un beso largo que cruce el mar y llegue volando a tu Argentina.

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  6. Para akhen:

    Ya te lo he dicho, maestro jedi. Estoy en tus manos, gracias por la solución a esa última estrofa, ha quedado cañón, ahora este romance lleva también tu marca como amuleto de la buena suerte.

    No me olvido.

    Abrazo y gracias por todo, siempre.

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